Asociación?

   Página Principal ] Página Anterior ]      

 

Página Principal
Cursillos
Noticias
Itinerario
Revista Sí
Secretariado
Comunidades
Enlaces
Contactos

 

Conociste la verdad
Del que te ofrece su luz
Es el hermano Jesús
Que te brinda su amistad
En Cursillos de Cristiandad
El siempre cuenta contigo
Tienes que ser su testigo
En tu lindo caminar
Nunca vuelvas a fallar
Porque Jesús es tu amigo

CURSILLOS DE CRISTIANDAD :  ¿Asociación o Movimiento?

Por:  Mons . Jaime Capó

          Fue una sorpresa para mí, ni agradable ni desagradable, que pidieran al Secretariado de Cursillos de Cristiandad de San Juan de Puerto Rico copia del reglamento y especialmente en lo que se refiere a las "sanciones".  Fue simplemente sorpresa porque los que asisten a un Cursillos de Cristiandad, por esta razón, no contraen vínculos jurídicos ni compromisos asociativos ni mayores obligaciones morales que las que atañen a cualquier cristiano. 

          El Movimiento de Cursillos de Cristiandad tiende a dar conciencia al bautizado de lo que ello supone. Con ello despierta su responsabilidad en esforzarse para superarse en santidad y asumir las obligaciones apostólicas que corresponden al laico. El bautismo nos hace miembros de la Iglesia, pero no nos ata a asociación alguna. El MCC hace consciente al laico de su especial y específica responsabilidad en orden a las realidades temporales.

          El Movimiento de Cursillos de Cristiandad no crea una nueva asociación, si bien las vivifica todas a través de los miembros de tales asociaciones que asisten a Cursillos. Pretender que el hecho de asistir a un Cursillo de Cristiandad, o a otros ejercicios espirituales, individuales o matrimoniales, determine vínculos jurídicos, sería presuponer efectos de gracia que sólo corresponde a Dios otorgarlos.

          Ni la Reunión de Grupo, ni las Ultreyas, ni las clausuras, ni la misma hoja de servicios supone compromisos morales, y mucho menos compromisos jurídicos susceptibles de sanciones.  Así se dijo en Cursillos de Cristiandad desde un principio, desde su fundación. La unión y reunión de los cursillistas responde a una convergencia en la misma verdad, en el amor a Jesús y en la responsabilidad apostólica, y especialmente en cristianizar las realidades temporales en que el seglar está inmerso, y ello al modo propio del seglar.

          No se puede hablar de un reglamento para los que han asistido a un cursillo y mucho menos de "sanciones".  Es cierto que toda asociación en la Iglesia debe tener sus estatutos, pero el MCC no es una asociación. El reconocimiento canónico de que habla el CIC se logra con un reglamento que institucionalice el Secretariado de Cursillos de Cristiandad y que señale las normas por las que debe proceder y, aún ello, con la flexibilidad necesaria y exigida para adaptarse a cada momento histórico.

          El Secretariado deberá ofrecer a los que han asistido a Cursillos modos y medios para mantenerlos en la ilusión y espíritu de caridad que el cursillo ha despertado. ¿Cuáles son estos medios y modos?  La respuesta es obvia:  todo cuanto ayude a este fin. Pero debemos anotar una vez más que nadie que ha asistido a un cursillo tiene deber jurídico o moral por el que se vea obligado a tales medios. Se puede  y se debe exigir a cuantos tengan la disponibilidad de encauzar su labor apostólica  mediante el MCC:  espiritualidad, formación, disponibilidad y espíritu de sacrificio, pero estas exigencias responden a una voluntad positiva y previa del dirigente y no a imposiciones reglamentarias.

           Hay que intensificar la convicción que no sólo es cursillista perseverante quien utilice los medios ofrecidos, sino que es cursillista todo aquel que en virtud de un Cursillo de Cristiandad ha descubierto o se ha concienciado de su condición de bautizado y procura ser fiel a sus exigencias.

 

 
© 2002. Cursillos de Cristiandad-San Juan Puerto Rico.Todos lo derechos reservados.
Para preguntas y/o comentarios sobre este sitio: Webmaster